Los más de 80 muertos de Egipto son la plasmación macabra de la maldición de un país, en una encrucijada entre la modernidad y el reaccionario fundamentalismo integrista. Los terroristas han matado a egipcios, han atentando contra Egipto y harán daño sobre todo a Egipto, un país cuya principal fuente de ingresos es el turismo. Esta mañana, cuando escuchaba la noticia en Onda Cero, he oído a un parlamentario achacar este atentado de Egipto a la foto de las Azores. Me gustaría mucho que los políticos -en general- se metieran su frivolidad y sus patéticas agendas por donde les quepan cuando concierne a la muerte de inocentes por terrorismo.
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http://www.blogdeviajes.com.ar Jorge



