Egipto y las Azores
Los más de 80 muertos de Egipto son la plasmación macabra de la maldición de un país, en una encrucijada entre la modernidad y el reaccionario fundamentalismo integrista. Los terroristas han matado a egipcios, han atentando contra Egipto y harán daño sobre todo a Egipto, un país cuya principal fuente de ingresos es el turismo. Esta mañana, cuando escuchaba la noticia en Onda Cero, he oído a un parlamentario achacar este atentado de Egipto a la foto de las Azores. Me gustaría mucho que los políticos -en general- se metieran su frivolidad y sus patéticas agendas por donde les quepan cuando concierne a la muerte de inocentes por terrorismo.



Si se tiene en cuenta que en la actualidad se están invirtiendo más de mil millones de dólares al año en Egipto sólo en construcción de nuevos hoteles, se puede ver que el impacto económico puede ser enorme. Y más aún cuando el sector turístico es el principal empleador privado en ese país.