Prometí hablar de mi accidentado viaje a California. Ya hace 10 días que volví así que no se podrá decir que soy precipitado e impulsivo. Empezaré por el final: no voléis con American Airways. Vuelo entre 30 y 50 veces al año: las compañías areas cometen errores. Continuamente. Un error es normal. Quince no.
Porque si pagas un dineral por un billete para recorrer medio mundo lo menos que esperas es un servicio por encima de mediocre. American no dio una. A la ida por su incompetencia casi perdimos el vuelo de conexión (y eso que ibamos sin retrasos de ningún tipo). La vuelta fue considerablemente peor. Los billetes estaban mal emitidos. Las maletas se facturaron mal. Con los billetes que nos dieron nos quedaban unos 15 minutos para hacer el transbordo en Nueva York. Y a la hora de hacer la facturación tuve que enfrentarme, de manera francamente desagradable, a una tipa que me hacía poco menos que responsable de que su compañía me hubiera emitido mal los billetes. Milagrosamente no perdimos el avión a Madrid porque iba con retraso. Eso sí, el agente de trasbordos no tuvo la delicadeza de decírlo y evitarnos la desagradable y desesperada carrera por el aeropuerto de una terminal a otra. Cuando llegamos a Madrid con Iberia todas las maletas se habían extraviado. Terminamos de recuperarlas tres días después. Soy joven pero llevo 24 años viajando en avión. Nunca me había pasado nada de lo que acabo de relatar.
Del personal de American no puedo decir nada bueno. De los aeropuertos americanos tampoco, de un tiempo a esta parte el exceso de controles (que no detendrán a ningún terrorista, con toda seguridad) hacen la experiencia desagradable, nada que ver con lo que era viajar a USA hace tan sólo 5 años (hice el mismo viaje en el 2000). Los aeropuertos americanos sufren un exceso de paranoia. No seré yo quien les quite la justificación tras lo ocurrido el 11-S, pero los americanos con estos temas son y siempre han sido algo exagerados.
Suficiente del viaje. Otro día hablaré de la estancia, infinitamente más agradable



