Vía Chinchetru me entero de la creación de esta declaración, promovida por un tal Lorenzo Abadía, a quien reconozco que no conocía. La declaración está hecha con dos dedos de frente y bastante seriedad, así que me voy a sumar a ella. Todas las cautelas que siempre guardo con este tipo de iniciativas chocan con la confianza que me inspiran algunos de sus redactores.

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