El poder de la Red (y de la imbecilidad)

No, aunque hable de la imbecilidad este post no es sobre los energúmenos que se encadenaron ayer a una emisora de radio. Es sobre algo mucho más divertido. Es sobre cómo las empresas dirigidas por imbéciles quiebran por pasarse a sus clientes por el forro de sus caprichos. A saber: la tienda Priceritephoto se ha ganado la ira de miles y miles de internautas por el trato vergonzante que dieron a uno de sus clientes, tal y como él relata en su blog. La historia se ha convertido en la noticia más “diggeada” del magnífico blog colaborativo Digg. El fiscal de Nueva York va a investigar a la empresa, y la presión ha hecho que uno de los principales buscadores de precios (Pricegrabber) quite de su listado a la tienda. Y probablemente tras él caigan Yahoo y otros. La publicidad negativa hará que la tienda cierre, y los internautas nos alegraremos. Esto es lo que pasa cuando no tienes en cuenta el factor “blog” en la ecuación. Los consumidores no somos imbéciles. Los gestores de Priceritephoto, al parecer, sí. Pobrecitos.