Arcadi y El País
Hace unas meses comí con el editor de un conocido medio catalán, días después de que Arcadi Espada, Albert Boadella y Francesc de Carreras, entre otros, presentaran el manifiesto “Ciudadanos de Cataluña”, encaminado a poner unos gramos de cordura en la desequilibrada situación que se vive en Cataluña en ciertos ámbitos. El editor me despachó a los firmantes como unos “fachas” que no representaban a nadie y de los que se reía abiertamente. Me dio un poco de pena, francamente, porque es realmente fácil desdeñar al contrario, por bien que argumente sus posturas, a sabiendas de que ningún medio de comunicación de la región va a apoyar o siquiera reflejar posturas que, bien intepretadas podrían ayudar a la reflexión; y mal interpretadas sólo contribuyen a que ciertos extremistas, que poco o nada saben argumentar, se reafirmen en sus posturas radicales. Arcadi Espada deja hoy El País, imagino que no por casualidad. Y ha elegido el camino más difícil en defensa de sus convicciones, con las que en buena parte coincido. Compartí mesa redonda con Arcadi en Huesca hace un par de años, y me pareció una cabeza muy bien amueblada que rezumaba sentido común y capacidad analítica y crítica. Esas cualidades que tanto echo de menos en los políticos en general y que son imprescindibles en los estadistas (y no, no veo ningún político actual, nacional o internacional con cualidades de estadista). En fin, Arcadi, buena suerte y aplícate el poema de Robert Frost: Two roads diverged in a wood…


