Paul Allen y la presunta miseria moral de Bill Gates
La columna, publicada por PBS, habla de algo tan horrible que cuesta creerlo, así que he añadido la palabra presunto. Según su autor, Paul Allen, cofundador de Microsoft que abandonó la empresa cuando todavía era relativamente pequeña. Allen era, de facto, el jefe en Microsoft, y en 1983 debían hacer frente a un importante proyecto, el lanzamiento del MS-DOS 2.0. Por aquella época contrajo la enfermedad de Hodgkins, una especie de cáncer. Una noche Allen escuchó como Steve Ballmer (hoy CEO) y Gates discutían cómo hacerse con las acciones de Allen (un 40% de la empresa) si éste fallecía a causa de la enfermedad. Allen no murió, pero al acabar el proyecto dejó la compañía y nunca volvió, y ha ido vendiendo trozos de la compañía poco a poco hasta tener su fortuna muy repartida en distintos negocios y propiedades y muy poco en Microsoft. Yo tampoco me fiaría de dos tipos que se reparten cual aves carroñeras mis despojos. Pero ya digo que no quiero creerme que esto sucediera así. Aunque siempre me ha intrigado el por qué de la marcha de Allen cuando las perspectivas eran tan buenas para la empresa que había creado.



Tampoco me fiaría de unos tipos tan poco discretos y tan bobos que dejen que les escuche quien no debe.
Lo que cuesta creerse es cómo esos dos han llegado a donde están.
Despis Tao