Un escandalito de nada
El delegado del Gobierno en Madrid presenta su dimisión “irrevocable” por el caso Bono.
Esto probablemente pase sin pena ni gloria por los adocenados medios españoles (tras oír la cadena SER pareciera que los detenidos ilegalmente deben pedir perdón a los ahora condenados) como un escandalito de nada, pero es un escándalo y en toda regla. Porque se ha utilizado a las fuerzas del orden con fines partidistas y contra el adversario político, y eso tiene muchos nombres y ninguno suena bien. Yo no sé quien tiene que dimitir o quien no, lo que sí sé es que el gobierno debe tomar muy buena nota de este tipo de cosas, que ocurrieron con un gobierno que no llevaba ni un año en el poder. Mal comienzo tuvieron con las libertades públicas. La dimisión del delegado del Gobierno es un primer buen paso, pero no el único. Mañana será muy divertido ver los equilibrios de ciertos medios para criticar sin que el gobierno quede excesivamente mal. El escandalito.



Yo creía que estas cosas sólo ocurrían en dictaduras y repúblicas bananeras. Pero como nuesto “presi” es tan amigo de Fidel Castro y Hugo Chávez…