La audiencia es el contenido, en LD
Mi artículo de la semana en LibertadDigital, desarrollando la idea de un post reciente. No sé si me ha quedado muy clara la tesis, pero la frase final lo resume bastante bien:
“No se trata de que el contenido tradicional vea redefinido su papel, sino que el contenido a partir de ahora es la audiencia. Se acabaron los reyes; o estás en la conversación, o no existes.”



Eduardo, tenemos telepatía. Te explico: esta mañana empecé escribí sobre la marcha sobre tu Troll en el post correspondiente y me salió largo, pues se me fue la mano comentando también - porque me apetecia y venía al caso - una parte de tu artículo. Ahora he vuelto para publicarlo y me encuentro con que has escrito más, así que estaba decidiendo si “despanzurrar” el mío y publicar cada cosa en su sitio o no, pero perdería parte del sentido… piensa que, aunque quede largo, son dos en uno. Con esta explicación, tres. Vamós allá, copio y pego:
Los Tolls forman parte de la audiencia y la inmensa mayoría de esos que llamáis Trolls son simples “tocaeggs”, no pueden ser el contenido. No sé si Troll encajan bien con “mosca gonadanera”, los “auténticos” eran muy variados, desde gigantes gordos y amorfos con patrimonio neuronal nulo o muy escaso (…ahora caigo en que conozco a uno), hasta los inmunes al astro rey con la funcionalidad neuronal dependiente del frío, pero en cualquier caso, todos son dañinos y el tuyo no parece serlo.
Los Trolls de Internet dan la pinta de ser unos frustrados, acomplejados con afán de protagonismo, cabroncetes en sus distintos rangos - desde macho cabrío, vulgo cabrón, hasta cabrita loca - que restan agilidad o incluso destruyen cualquier espacio de la red, pero hay excepciones. Los hay que sí aportan contenidos y le dan vidilla al asunto con sentido del humor, que es donde creo que encaja el tuyo y habría que inventar otro nombre para ellos.
Trollear no es buen método para subir la autoestima y ni mantener continuidad en las visitas a un blog, porque, por más que digan algunos que pasan de todo y todos, si cuelgan sus pensamientos en la red es porque quieren que éstos sean leídos y que provoquen alguna sensación, buena o mala. De no ser así, se comprarían “el diario de la Srta. Pepis” o disertarían con su perro, en caso de tenerlo, y a tirar millas. No los veo útiles ni para sí mismos, más cuando su espacio se limita a un psicoanálisis al estilo Cinco Horas con Mario, versión “molo mazo”. La mayoría de la audiencia quiere contenidos, los aporte quien los aporte.
Lo que no veo lógico es por qué parasitan los blogs. Son los enemigos de los contenidos y es más productivo para su causa que lo hagan en los espacios reyes de la conversación, los grandes olvidados en tu artículo de LD: los foros. Hoy por hoy no suele haber página web que no sea puramente comercial sin un foro, es un espacio multitudinario y todo puede pasar en él, bueno, malo o regular: las personas, trolls incluidos, forman parte del todo y es más tertulia que exposición, es un micromundo que encaja mejor con la “actividad”, precisamente porque es un espacio que se pone a disposición de muchos para que esos muchos le den forma. Son más complejos y dinámicos, no se pueden retener los comentarios y hay mayor audiencia para publicitarse o para vanagloriarse de cargarse un espacio virtual. La “hazaña” es más “épica”.
Ese es uno de los inconvenientes de los foros y a la vez lo que les hace los reyes de la conversación. Los tocapelotas siempre estarán ahí, pero los fieles al contenido los mantienen vivos y frescos con su participación masiva. Las palabras no aparecen como las setas tras las lluvias, las teclean personas y bien compuestas pueden mover lo que uno se proponga, siempre que ese uno se lo proponga.
Un blog, así como una web personal, es un espacio más íntimo, un escaparate donde el dueño expone lo que le sale. Sin más (¿a que creías que aquí venía eso de “lo que le sale del … /de las…/ de los…?… pues no). Y si se le pone en el moño, da paso a correos o a los comentarios e incluso los contesta y saca tiempo para pasarle la mano por el moco al Troll particular… o no, porque el blog se lo hace uno para sí mismo, es su feudo, no hay compromisos adquiridos desde ningún punto de vista y en un foro hay que buscar el equilibrio que exige la convivencia entre un número elevado de personas que conversan o lo intentan y que, en gran parte, echan el resto en el intento.
Yo no creo que no seamos nadie si no conversamos, de hecho un blog no se diseñó para hacerlo. Creo que siempre somos alguien y que lo que se busca en este espacio es comunicar, compartir. Quien quiere conversar con fluidez, busca al rey de la conversación, siempre que éste se mantenga en forma.
PD- Recuerda que aquí van tres post en uno