Mi conciudadano Arturo Pérez-Reverte pone a caldo los nacionalismos (no es la primera vez que lo hace) y coincido al 100% con su artículo, tan explícito como de costumbre:
“Todos somos nacionalistas de algo: la lengua, la memoria, la cultura, la infancia. El fútbol. Pero creo que el senador Maqueda hablaba de otro nacionalismo: el que se envuelve en la bandera local, el exclusivo y excluyente, el de nosotros y ellos. El patológico. El que manipula instintos y sentimientos para conseguir perversa rentabilidad política. Y por ahí, no. En ese sentido, algunos no nos sentimos nacionalistas en absoluto.”
Y para aderezar el contenido del artículo, esta noticia que haría las delicias de Valle-Inclán o de Kafka:
“El BNG reclama ahora que la Xunta impulse el uso del gallego en los cementerios de la Comunidad“



