De trepas y «lameculos»
Extraído de La Huella Digital y con más razón que un santo…
“Están en todas partes y siempre donde no tienen que estar. Suelen ser dicharacheros y zorros como nadie. Halagan al que tienen enfrente y, sin disimulo, ponen contra las cuerdas al resto. Su hábitat: allá donde no hay esfuerzo. Su estrategia: hablar y hablar. Sus presas: inviduos/as que pasaban por allí. Su profesión: cobrar. Su principal función: visitar despachos. Su coletilla: «lo que yo te diga». Su especialidad: colgarse medallas. Su pasión: halagar al superior. Su fobia: aprender. Su miedo: ser imprescindible. Su careta: la sonrisa. Abundan en el mercado laboral y se pasan horas y horas contando [o inventando] anécdotas profesionales. Pasean inquietos con papeles en la mano. Dan la tabarra como nadie, son habilidosos, no tienen vergüenza y manejan cualquier imprevisto con mucha mano izquierda. De compañerismo, cero patatero. ¿Para qué? El día que no están no pasa absolutamente nada. Son los llamados trepas o lameculos, esos personajes que sudan la gota gorda aparentando que trabajan. Esos trabajadores que ni hacen ni dejan hacer. Va por ellos.”
Vía Miguel Ángel Nieto



Conozco un par de ellos.
Doy fé de lo cierto que es lo que escribes.