Extraído de La Huella Digital y con más razón que un santo…
“Están en todas partes y siempre donde no tienen que estar. Suelen ser dicharacheros y zorros como nadie. Halagan al que tienen enfrente y, sin disimulo, ponen contra las cuerdas al resto. Su hábitat: allá donde no hay esfuerzo. Su estrategia: hablar y hablar. Sus presas: inviduos/as que pasaban por allí. Su profesión: cobrar. Su principal función: visitar despachos. Su coletilla: «lo que yo te diga». Su especialidad: colgarse medallas. Su pasión: halagar al superior. Su fobia: aprender. Su miedo: ser imprescindible. Su careta: la sonrisa. Abundan en el mercado laboral y se pasan horas y horas contando [o inventando] anécdotas profesionales. Pasean inquietos con papeles en la mano. Dan la tabarra como nadie, son habilidosos, no tienen vergüenza y manejan cualquier imprevisto con mucha mano izquierda. De compañerismo, cero patatero. ¿Para qué? El día que no están no pasa absolutamente nada. Son los llamados trepas o lameculos, esos personajes que sudan la gota gorda aparentando que trabajan. Esos trabajadores que ni hacen ni dejan hacer. Va por ellos.”
Vía Miguel Ángel Nieto
De trepas y «lameculos»
19 julio 2006 por 6 Comments
-
Roberto.
-
gloria
-
http://diarioip.com Eduardo
-
HLHDLPA
-
MnauelBCN
-
Dragon



