Subvencionar el pasado, ignorar el futuro
Retomo un artículo de Antonio más de hace un mes titulado “Por favor, tratenme como a un agricultor“, y lo pongo en relación con el interesante tema de tratar como prioridad política la nueva economía, que estos días se discute en la Red. Antonio argumentaba que las empresas agrículos disfrutan de unos beneficios desproporcionados en forma de ayudas, subvenciones, exenciones, precios reducidos (agua o gasoleo) y un proteccionismo sin límites. Y estamos hablando de un sector sin futuro, pero con mucho pasado. En el futuro la agricultura no va a aportar nada a la mejora de productividad, crecimiento económico y cambio de la economía. Al contrario, va a enfrentarse a la competencia creciente de los paises africanos, con menores costes de producción.
Al mismo tiempo, nos encontramos con que España es un país que pese a haber sufrido un cambio en su economía en los últimos 10 años y crecer con fuerza tiene una productividad irrisoria y se encuentra en los puestos de cola de la sociedad de la información. ¿No tendría más lógica invertir en el futuro? La industria y la agricultura son sectores en vías de desaparición de nuestro panorama económico. El futuro es de los servicios, y está intimamente ligado al desarrollo de la sociedad de la información. Se trata de una cuestión de estado que afecta a nuestro futuro de una manera que no nos podemos ni imaginar. El problema es que es difícil pensar, con los miopes políticos españoles actuales, en que alguien pueda tomar el toro por los cuernos en este reto. ¿Y tú que piensas?
Hablan del tema Julio Alonso, Jose A. del Moral y Rafa Chamorro.



En mi cabeza, te estaba dando plenamente la razón (la política de subvenciones agrícolas española, y en general la europea, siempre me ha parecido un repugnante y parasítico absurdo), cuando he pensado: si, es verdad que tenemos que invertir en las NNTT… pero el argumento de “no podemos competir con los países en vías de desarrollo en el terreno de la agricultura” tiene un doble filo muy peligroso. ¿Acaso podemos competir con el sector IT de los países en vías de desarrollo? No creo que Senegal sea un centro puntero de investigación… pero el que países como la India se estén convirtiendo en centros de offshoring en lo que se refiere a IT nos va a acabar dejando en una situación análoga. ¿Quién va a invertir en IT en España cuando, cada vez más, saldrá más a cuenta hacerlo en sitios como Bangalore? ¿Qué vamos a hacer? ¿Adoptar medidas proteccionistas? Estaremos en las mismas…