El ojo público – ataques desde Microsoft

Llevo ocho años y medio escribiendo en Internet y nunca he sido consciente de estar en el “ojo público”, es decir, de ser más o menos conocido para la comunidad internauta. Y eso que cuando empecé no había más que un puñado de publicaciones en la Red y eramos cuatro gatos (bastante mal avenidos, por cierto). Digo esto porque sigo así tras todo este tiempo, me sorprendo de ciertas cosas que supongo que deberían parecerme normales, como que se me trate como a un personaje público. Estos días he tenido dos ejemplos bien claros: el otro día Atareq me criticaba por mi falta de compromiso tras un artículo sobre defensa de las libertades individuales; con toda la razón, dicho sea de paso, y lo aclaramos amistosamente en los comentarios de su post. Lo que me sorprendió leer ayer fue que en los comentarios de este ácido post se sacase mi nombre asociándome a los vicios de quienes, sin ser técnicos, participamos en esto de Internet de manera más o menos pública. El blog se titula un informático en el lado del mal (i.e. Microsoft), y lo escribe un tal Chema Alonso, un informático a sueldo de Microsoft (pese a que intenta ocultar su identidad en Blooger, ignoro por qué). El tal Chema se suma a los comentarios contra mi, de ahí este post. El post es muy curioso y destila un tufillo de elitismo técnico, y leyendo los vicios que achacan a estos “técnico-less” me tengo que reir mucho de que nos asocien tanto a mi como a Enrique Dans. La descripción estereotipada no tiene desperdicio, leanla por dios, así que he decidido dar respuesta; listo los vicios (en negrita) y mi respuesta:

1. Escriben más que leen: no conozco a ninguno de estos. Yo desde luego escribo muy poco porque últimamente no tengo tiempo para leer, mi media últimamente es un post por cada 1000 que leo, una media bastante pobre. Respecto a mis artículos, voy a media de uno cada 15 días porque tengo poco tiempo para documentarlos. Cosas de no ser técnico, si supiera compilar el kernel de Linux o conociera todos los DLLS de XP de memoria seguro que podría escribir la Biblia en un par de semanas, pero siendo un mísero licenciado en derecho, ¿qué queréis?
2. No suelen ser técnicos: faltaría más, las clases superiores no se mezclan con la chusma, sólo los abogados podemos alcanzar este gradeo de mediocridad. Además, no haber estudiado una ingeniería y atreverse a hablar de esto de Internet es de auténticos advenedizos, oiga usted, gentes sin oficio ni beneficio que roban a los técnicos el mérito y la propiedad de la Red. Seguro que Chemita Alonso, entre cheque y cheque de Microsoft todavía tiene tiempo para aprenderse de memoria el código de Vista (todo un peligro, porque podrían sacárselo los enemigos del imperio).
3. De vocabulario extenso a la par que colorido: ya sé, ya sé, hay que usar doscientas palabras como máximo, que si no no te entienden. Si es que soy un incomprendido, esto del vocabulario lo explica todo. En Redmond seguro que todavía están intentando averiguar que coño quería decir lo de elefantiásico.
4. Conocen a gente superimportante y superchuli ¿ein? Este… mmm… yo una vez vi a Varsavsky en una conferencia… ¿eso cuenta? Por lo demás, supongo que en esta me llevo un cero patatero… o excelso. Chemita al menos conocerá a Rosa.
5.- Aspecto inmaculado: Elegantes, a la par que guapos…: ¡gracias! No, en serio, ¡gracias! creo que es la primera vez… ¡snif! Pero lo de elegante me da que no, últimamente no me pongo corbata ni a punta de pistola y aunque no llevo andrajos tampoco soy lo que en mi tierra llaman un “pincelico”. Viendo la foto de Chemita Alonso en El País tengo que reconocer que más elegante que él… pues sí, pero eso es fácil.
6. Métricas técnicas: este supongo que me lo tienen que explicar porque soy de letras: x, y, !uy¡ que complicación. Pues sí, en esta caigo de lleno, si escribiera para ingenieros utilizaría métricas, como hago en mi trabajo para medir los rendimientos de los procesos, desde las penosas métricas que arrojan los sistemas operativos Windows a las más decentes de Linux. Si escribo para iniciados o legos para poder dar números tengo que explicar primero muchos conceptos, así que simplifico. Ya sé que eso me convierte en un ser despreciable, pero creo que podré vivir con ello en las calles del ghetto de los “técnico-less”.
7. Tienen mogollón de cacharines (sic) hiperpijos: caray, en esta caigo de lleno pero por otro lado no. Me explico: tengo mogollón de cacharrines hiperpijos, lo que no suelo hacer es escribir sobre ellos. Supongo que porque no soy capaz de dar métricas. No sabía que tener cacharrines hiperpijos te convertía en el paria técnico-less, pero descuiden que hoy cuando llegue a casa los tiro todos a la basura y me matriculo en teleco. Lo que quiere decir Chemita es que tenemos muchos cacharrines hiperpijos que no corren Windows, porque estos últimos si pasan el test hipermegachuli de Chemita. Pues nada, confieso que tengo un Pocket PC, que alguien me diga la penitencia que le corresponde a eso.
8. Saben de todo: ah, sí, y a los temas técnicos añado el sexo tántrico, ingenería nuclear, neurocirugía y pilotar aviones. Esto es por contraposición al 90% de los técnico-more que conozco, que son seres increíblemente humildes, sin apenas ego, y que no presumen nunca de saber de nada. Particularmente los de Windows.

Pero al señor Chema Alonso se le han olvidado algunos detalles. Por ejemplo, los mencionados son también enormemente críticos con el imperio de Microsoft (en el que él trabaja, ¡uy!) y defensores del software libre. No con métricas, sino con argumentos. ¿Por qué no dicen las cosas claras? Cualquiera que no alabe las bondades del nefasto monopolio de Microsoft es gilipollas, y ya nos buscaremos la manera de degradarles a una segunda clase.

Creo que conviene, lector, que sepas con quien tratas, no vaya a ser que seas abducido por la secta de los “técnico-less vulgaris” y desciendas de clase social, sobre todo si eres técnico-more. Mi novia (¿tenerla tampoco es síntoma del mal, por cierto?) dice que no debería contestar posts como este, pero que quieren: leo poco y escribo mucho, por contraposición al que se sienta frente al teclado, describe lo que aspira a ser (al igual que su empresa, mínimamente respetado) como si fuera una crítica y luego lo comenta con sus amiguetes mientras presume de haber instaldo la última versión de Windows Vista en un Intel quad-core mientras hacía el pino. Yo los ataques desde Microsoft me los pongo de medalla, no es la primera vez ni será la última, pero el de este elemento ni eso. De pajilleros sin criterio anda el mundo lleno, oiga usted, y puede que incluso alguno no sea técnico-less. Me guardo el ataque de Chemita, y la próxima vez que hable de Microsoft me acordaré de la escasísima clase que gastan con quienes les critican.

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