Usando el iPhone (I): lo bueno

A estas alturas resulta difícil decir algo que no se haya dicho ya acerca del iPhone (sobre todo porque todo el mundo tiene ya uno) , pero aún así voy a intentar comentar algunas cualidades y defectos, siempre como análisis subjetivo, nada muy elaborado. El iPhone me llegó vía amigo desde USA hace unos días y hay una abismal diferencia entre leer las características técnicas (mediocres) del iPhone y ponerle las manos encima. Sobre el papel es un terminal “bonito” más, pero una vez empiezas a usarlo te das cuenta de lo revolucionario del dispositivo. Llevo ocho años usando PDAs y móviles y nunca me había encontrado con un terminal que supusiera un salto cualitativo tan importante sobre la media. Voy a cubrir en varios posts cortos mis impresiones. De entrada las positivas:
- Evidentemente, mi terminal está convenientemente hackeado para poder utilizar aplicaciones de terceros (el software viene capado) y para poder funcionar con cualquier operador telefónico. El proceso de activación y liberación fue muy simple y rápido, no hizo falta ni conectar el iPhone al ordenador. El firmware es el 1.1.1, y el único problema es que no puedo actualizar a futuros firmwares hasta que algún equipo de hackers facilite el proceso manteniendo la liberación. De esto hablaré cuando comente las partes negativas, que las hay y no son pocas.
- El diseño del terminal es lo que se puede esperar de Apple, fino, elegante y muy sencillo, en comparación con otras PDAs o smartphones es más pequeño y manejable. La caja también refleja esa simplicidad y un dominio del márketing por parte de Apple apabullante. La pantalla táctil no tiene punto de comparación sobre nada que haya visto en mi vida, es simplemente impresionante. El resto del hardware no es excesivamente destacable: la webcam saca fotos mediocres, el Bluetooth permite un uso muy limitado de sus capacidades, el GPRS es insuficiente como conexión a Internet, y la batería, sin ser mala, deja que desear. La parte de teléfono móvil está en la media.
- El punto fuerte del terminal es el software, que en conjunción con la pantalla lo convierte en el móvil más usable que he visto. Aquí empiezan los puntos fuertes.
- La conjunción menu principal/pantalla es rompedora. La resolución de la pantalla es tal que vista de lejos parece una pegatina de colorines sobre el terminal. El menu dan ganas de comérselo y la facilidad de uso empieza desde aquí. La pantalla tiene una sensibilidad impresionante y el manejo con los dedos es sorprendente. La pantalla se ensucia (sobre todo si tienes manos sudorosas), pero en menor medida de lo que cabría imaginar, porque el toque sobre la misma es bastante superficial.
- Navegar con el iPhone es, simplemente, una delicia. No puedo explicar este punto lo suficiente, con el iPhone se puede navegar mientras con cualquier cosa que haya probado hasta la fecha la navegación es una odisea en comparación. Me he sorprendido consultando hasta el extracto del banco y rellenando formularios con facilidad. Esta facilidad de lectura de documentos se extrapola al correo electrónico o a los PDFs (con el correspondiente plugin). Las páginas se cargan completas y la navegación mediante zooms es muy cómoda, nada de páginas capadas en funcionalidad o contenidos. Eso no se casa muy bien con el GPRS por la lentitud, pero con el wifi se navega a la perfección.
- La gestión de música y videos es muy usable (a pesar del insoportable iTunes como software para gestionarlo), aunque aparte del coverflow el cambio no es tan sustancial sobre el viejo iPod. En cualquier caso, el manejo de la pantalla apoya aún más la facilidad de uso.
- El resto de aplicaciones no estarían entre las mejores de su categoría en un análisis riguroso: calendario, fotos, cámara, bolsa, el tiempo, o el reloj. Sin embargo las estoy usando más de lo que usaría cualquier aplicación en Pocket PC, por razones obvias: son rápidas, accesibles, agradables de uso y dan la funcionaliad suficiente y necesaria para un aparato de este tamaño. Apple ha seguido la filosofía KISS (Keep It Simple, Stupid) y lo ha hecho muy bien. No se trata de hacer productos inflados en funcionalidad sino que mantengan una simplicidad de uso suficiente para el común de los mortales. A un geek probablemente se le quede corto (mi lado geek así lo confirma), pero el usuario de a pie sabrá como usar el terminal en pocos minutos. Mi padre usaría todas las características del iPhone, pese a que apenas usa el PocketPC. Sí destaco dos aplicaciones, Youtube y Mapas, que sin ser nada especial si mejoran en todos los sentidos sobre aplicaciones análogas en otros dispositivos.
- Mención aparte merece el mail: de nuevo, no es el mejor de su categoría, pero su manejo es enormemente sencillo y rápido. Les queda por mejorar pero ya es más cómodo de uso que un Pocket PC (tal vez no más que una Blackberry, pero conozco menos esa plataforma).
- Teléfono y SMS: el manejo de las llamadas o el desvío a un altavoz o auricular bluetooth es fácil en comparación con otros teléfonos. El teclado numérico en pantalla es inmejorable para mi gusto. No puedo decir lo mismo del teclado de texto, aunque tampoco tengo suficiente soltura ni estoy utilizando, por razones obvias, el texto predictivo (el terminal viene de USA y no tiene aún diccionarios en castellano). El interfaz de manejo de los SMS es muy intuitivo y hasta bonito.
En conclusión: es el mejor teléfono/PDA/Smartphone que he tenido, pese a que sus características técnicas están muy por detrás de mi otra PDA (de empresa), el HTC Kaiser. Esta paradoja es explicable por la facilidad de uso. La adición de software externo mediante parches piratas abre otras muchas posibilidades al teléfono, y aquí empieza uno de los puntos débiles de Apple, que comentaré en la próxima entrega.



que cabrón.
Asi que ya lo tienes….
me pasaré por tu casa a gorronearte un café y de paso me lo enseñas….el I-Phone, claro.
Tengo unas ganas horripilantes de tenerlo en las manos.