Se ha comentado mucho en las últimas semanas, pero ayer se hizo oficial: la ICANN liberaliza por completo las extensiones de dominios. Es decir, el caos. Ya cuando el famoso puntocat avisabamos de que podía ser potencialmente peligroso crear tantas extensiones de dominio, ahora evidentemente caminamos hacia el caos. La protección de dominios que se ven obligadas a hacer miles de empresas ahora se puede hacer inabarcable, con lo cual montar una nueva extensión puede ser un negocio redondo, pero también puede crear unos problemas tremendos y enorme confusión a los internautas. Me parece que la ICANN ha elegido un camino muy peligroso que en nada mejora la vida de los internautas pero sí puede crear enormes problemas. Pero esto no lo sabremos hasta pasado algún tiempo. De momento si se os ocurre alguna extensión ridícula con la que poder ganar unos cuantos millones de dólares sólo por el miedo de las empresas a que registren ese dominio decídmelo que quiero mi parte del pastel. O del lupanar de la ICANN.
Razones para no dejar el trabajo
Releyendo a Ángel de Presión Blogosférica encuentro un interesante post que aboga por renovar la carrera profesional, y expone las razones habituales para no hacerlo. Entre ellas una que me suena:
- “Es que si quieren que me vaya, me tienen que indemnizar, que llevo mucho tiempo en la empresa y eso es una pastizarra. Esta es de las mejores. Es una fábrica de despedidos interiores, ya que la empresa rara vez va a soltar la ansiada morterada, y tú no estás tan determinado como para negociar con tu empresa o forzar una salida (si no, ya lo habrías hecho). Quieres que te echen, pero sigues haciendo lo mínimo imprescindible para que no te busquen un despido procedente. Pues la verdad es que, si me tiras de la lengua, no solo eres bastante cobarde: eres un poco chorizo. La empresa sigue pagándote un cien por cien del salario, pero tu rindes un veinte por ciento. Te justificas en que la empresa te trata muy mal, pero ¿cómo estás tratando tú a la empresa?”
El que quiera oír, que oiga. Eso sí, los niveles de miseria moral que algunos están dispuestos a alcanzar para pactar el tan ansiado despido sorprenderían al más pintado, la Verdad.
Telepresencia
Me encanta quedarme boquiabierto cuando veo cosas como esta:
Se puede ver un video más largo aquí. Indudablemente, Internet ya no es una novedad, pero cada día que pasa nos acercamos más a la ciencia ficción a través de la innovación que permiten las redes globales. Lo importante es no perder esa capacidad de quedarnos boquiabiertos.
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