En respuesta al CEO de Sony

El CEO de Sony Pictures se despachó hace unos días diciendo que “nada bueno ha salido de Internet. Y punto”. La verdad es que no presté mucha atención a la cita, lo achaqué a algún periodista malintencionado que buscaba un titular llamativo. Hoy el propio CEO, tras la avalancha de críticas, ha publicado un artículo en Huffington Post explicándose, o más bien justificándose, porque resulta que la frase era correcta, y el artículo, para enmarcar.  Porque esto de “la culpa de todo la tiene la piratería”  está ya muy visto, llevan una década con la cantinela y ya empezamos a estar un poquito hartos. En algo acierta el tal Lynton, y es en que Internet hace daño a su industria. En primer lugar, porque él está en el negocio de captar nuestra atención, y con Internet la competencia se le pone más difícil (aparte que insultar y llamar chorizos a tu público tal vez no sea una estrategia de marketing adecuada, no sé). Y algunos vamos menos al cine, porque gracias a Internet sabemos distinguir mejor el grano de la paja y no nos gusta perder el tiempo delante de una pantalla durante dos horas tragándonos el último bodrio infumable que ha parido Hollywood (o el glorioso cine español, que está tan mal que los guionistas se meten a ministros).

El artículo de Lynton tiene su gracia y tal vez lo conteste con más profundidad en mi próxima columna en LibertadDigital. Mientras, Lynton tendrá que aplicarse la magnífica frase de Woody Allen a su industria: “Más que en ningún otro momento de la historia, la humanidad industria del cine se halla en una encrucijada. Un camino conduce a la desesperación absoluta; el otro, a la extinción total. Quiera Dios que tengamos la sabiduría de elegir correctamente.”

Los netbooks, factor clave

netbook

netbookEn mi primer artículo retomando mi columna en Libertad Digital hablé de Microsoft y su creciente pérdida de relevancia en el sector. Entre mis argumentos estaba lo descolocada que estaba la empresa cuando el fenómeno del netbook explosionó. Un comentarista ponía en duda este (y otros) argumentos, de manera bastante pobre pero suficiente como para darme pié a este post. La cifra proyectada de ventas de netbooks para 2009 es de 21 millones, y se plantea como uno de los factores del fracaso del primer trimestre de Microsoft, ya que las ventas de netbooks están dañando, y mucho, las ventas del resto de portátiles. Al vender MS sus licencias a 15$  para netbooks (frente a entre 50 y 70$ para el resto), la empresa daña gravemente sus márgenes. Por si alguien duda de la importancia de este fenómeno, dos artículos más:

The fight for the Netbook Operating System

The Netbooks are taking over

Aclarando los contenidos

Logo de Wordpress

Logo de WordPress

Iré comentando algunas cosas de la actualización de blog, plantillas, plugins, por si a alguien le resultan útiles. De momento estoy intentando decidir cómo organizar las categorías del blog. Inicialmente DiarioIP era un blog sobre tecnología e Internet, pero también un blog personal, lo que implicó que al final acabase hablando de cualquier cosa. No está mal hablar de cualquier cosa, pero siempre que el volumen de contenidos sea pequeño en proporción y haya un cierto orden, cosa que no veo en mi lista de categorías. Como Wodrpress permite ahora crear subcategorías me centraré en tres categorías, y añadiré una especie e cajón desastre. Las dos primeras son fáciles: Tecnología e Internet. Juego con la idea de introducir cibersociedad en algún sitio (en el lema del site o en una subcategoría), porque esa sección era algo que teníamos muy claro en DiarioRed hace 10 años y ahora tiene más sentido que nunca aunque añade cierta redundancia: cibersociedad ya es casi todo. La tercera es la que más me cuesta: Empresa o Negocios, incluyendo economía como subcategoría. Llevo 10 años en el mundo de la empresa y me inspira una enorme curiosidad, porque cada vez me doy más cuenta de todas las disfunciones de que es capaz, algo a lo que he tenido que acostumbrarme. Supongo que cualquier organización humana  tiene sus particularidades, pero siempre había considerado la empresa como la entidad más racional en abstracto. Me equivocaba, y también erraba en lo fácil que es crear ineficiencias. Y esos temas, junto a otros muchos, son más materias de estudio que de expertise que me gustaría compartir por aquí. En las subcategorías habrá muchas más cosas interesantes de las que quiero hablar: libros, gadgets, vida digital, mis artículos y columnas en medios, etc… Intentaré ir introduciendo contenidos mientras reconstruyo el blog, pero sin prisa.

También puedes seguirme en Twitter (http://twitter.com/epedreno), donde llevo una semana tuiteando con sorprendente regularidad (pero nada de tropecientos tweets al día como hacen algunos con evidentes síntomas de trastorno obsesivo-compulsivo). Nos vemos por aquí: ah, si eres experto en WordPress admito -y pido- consejos de todo tipo sobre themes (y plugins), ya contaré más cosas sobre esto.

Volver a empezar

Fresh Start

 

Fresh Start

Más de cinco meses han pasado desde mi última entrada.  Cincuenta escasos posts en los últimos dos años. No son casualidad. Me gusta mucho escribir cuando tengo cosas que decir, pero ni apresurada ni desordenadamente. Y en los últimos dos años he tenido poco tiempo para todo, lo profesional a veces se lleva lo mejor de nosotros y deja los restos a lo amateur, y yo en esto del escribir voy a ser siempre un amateur, ya que llevo once años y no voy a parar ahora, sería todo un desperdicio después de lo poco que he conseguido. Es lo que tiene hacer las cosas porque te gustan, que te importa un pepino si te haces rico o famoso con ellas. Así que mi propósito es volver a empezar, llevo una semana trabajando en el WordPress (impresionante cambio, magníficas mejoras), buscando nuevo tema, y pensando como escribir este post sin que se me caiga la cara de vergüenza. Y aquí estoy. Si tu suscripción RSS sigue viva, gracias y espero llenarla de cosas interesantes. Si casualmente pasas por aquí espero que te enganches. Y deséame suerte, porque ni tengo menos trabajo ni he conseguido alargar el día a las 30 horas.