
Que en el último año haya escrito un mísero post en este blog da una medida de lo que ha sido este último año, personal y profesionalmente. Probablemente lo más importante de las crisis (personales, profesionales, económicas, u otras) es que a menudo nos sirven de brújula para encontrar nuestro rumbo, aunque todo a nuestro alrededor sea desesperanza, desorientación o frustración. A mi la brújula me suele llevar a casa, que en la Red es este blog. En 2011 se cumplirán 13 años desde mi primer artículo en la Red, los mismos desde que tomé las riendas de Las Noticias en la [Red] de Berto Pena, más tarde DiarioRed (hoy otra publicación casi difunta), y 12 desde que empecé a trabajar profesionalmente en el mundo de la tecnología e Internet, donde he hecho prácticamente de todo y he acabado dirigiendo maravillosos proyectos y fantásticos equipos. También se cumplirán 6 años desde que arranqué este blog.
La situación en Internet hoy es mejor y peor que nunca. Mejor, porque Internet ya no es hoy un lugar marginal, sino un espacio que ocupa grados de relevancia extraordinarios en la sociedad, la economía o el mundo de la empresa. Peor, porque la ofensiva de los gobiernos y las industrias moribundas contra la naturaleza intrínseca de la Red promete ser un campo de batalla terriblemente sangriento en los próximos años.
Estoy convencido de que los próximos años serán tan fascinantes -o más- que los anteriores, tanto desde el punto de vista de la tecnología, como de los cambios sociales, el comercio electrónico, las aplicaciones web, la comunicación y el lugar de la Red en las empresas. Leo por todas partes que debería elegir un nicho, especializarme y escribir solamente de una cosa. Desgraciadamente yo no puedo hacer eso. Porque a mí me interesan unas cuantas decenas de nichos y me gustan tanto el diseño web como el penúltimo modelo de negocio nacido de la Red o la enésima revolución surgida de Twitter.
Pero lo que sí tengo muy claro es que es la hora de volver a casa. Esto de la crisis está muy bien y ha sido divertido durante un tiempo, pero se acabó. Al menos, en este blog no va a haber crisis de ningún tipo. Si queda por ahí algún lector de las cosas que solía escribir (aquí o en otros sitios), que sepa que van a cambiar en cierta medida. La nueva leyenda de mi blog es: “Internet, Tecnología, Gestión… y otros fenómenos paranormales“. Lo de los fenómenos paranormales tiene su punto de ironía y su punto de realidad: desde que la red es Red se ha tratado Internet como un fenómeno extraño, y sus herramientas como magia. Más o menos igual que la tecnología. La ignorancia, tan atrevida ella, hace que se trate a la web como algo enormemente fácil de crear. No sé cuantas veces habré oído aquello de “¿esto no es cortar y pegar?”, pero creo que si me dieran un céntimo por cada una sería millonario.
Lo que sí he añadido sin ironía es lo de la gestión, que es un tema que me interesa cada día más. Si la actual crisis ha demostrado algo es que la -buena- gestión es un fenómeno paranormal. Lo es en los ayuntamientos, en las comunidades autónomas, en los gobiernos centrales, en los bancos centrales, y en un número incalculable de empresas. La crisis ha dejado con el culo al aire a maravillosos gestores que en condiciones normales no sabrían gestionar ni la hucha de sus hijos. Así que a mis temáticas habituales añadiré una dosis de seriedad y algunos posts dedicados a la gestión, al entorno de trabajo, a los modelos de negocio en Red, a los creadores de nuevos negocios. Me interesan muy poco -o nada- las empresas del siglo XX, que funcionan igual que en el siglo pasado, con estructuras del siglo pasado, jerarquías del siglo pasado y directivos y sindicatos del siglo XIX. Son los que han provocado esta crisis o la están empeorando. Yo hablaré de nuevos modelos de gestión y nuevos modelos de empresa, los que están trabajando para ganar las batallas del futuro y no las del pasado. Si alguien se aburre que cambie de canal
Así que yo vuelvo a casa. Estoy todavía con los cimientos: un tema en blanco, medio traducido, las páginas estáticas vacías, las categorías desordenadas, las ideas desperdigadas y las ganas, tal vez excesivas. Pero podéis pasaros cuando queráis y espero estar muy a menudo. Sin crisis que valgan.
He ilustrado este post con la famosa imagen que el gobierno británico planeó distribuir en caso de invasión durante la Segunda Guerra Mundial. Dice algo así como “mantengan la calma y sigan adelante”. El mundo puede estar temblando bajo nuestros pies, pero la determinación no tiene freno, ni prisas, ni desánimo, ni cansancio.




Pingback: Bitacoras.com