Bender, en un mensaje socialmente responsable. Vía.
D.O.I.T.
Reflexiones en tiempos de crisis
- El capitalismo ha muerto, pero la única alternativa que se nos ocurre es Keynes. ¿Keynes no era capitalista? El liberalismo ha muerto, pero ¿a alguien le parece factible dar marcha atrás en la liberalización de servicios del mundo real (dejando al margen el financiero/especulativo? Parece que ambos se han muerto a medias, o para nada en absoluto.
- El gobierno socialista se apresta a enterrar el neoliberalismo y el neoconservadurismo (no tienen nada que ver, pero eso es lo de menos). Supongo que acto seguido dimitirán y se irán a casa, porque durante sus cuatro años de gobierno se ha gestado la mayor crisis económica española de los últimos treinta años y hasta hace unos meses negaron que existiese. Porque la especulación y la avaricia, que tanto critican, han campado a sus anchas durante su gobierno sin que ellos movieran un dedo mientras recaudaban cantidades ingentes de dinero vía impuestos y justificaban abiertamente la burbuja inmobiliaria. O eso, o el “neoliberalismo salvaje” de especuladores inmobiliarios está bien mientras contribuya a cumplir con tus objetivos políticos.
- Las cifras macro siguen reflejando una crisis económica brutal, que puede haberse acrecentado con la crisis financiera pero que estaba predestinada a ocurrir no obstante por el agotamiento del consumo. La restricción al crédito no fue determinante para el parón del consumo a principio de año, ni para el parón en la compra de viviendas durante 2007 (lógicamente, la subida de tipos sí), así que sin crisis financiera estaríamos en puertas de una recesión de todas formas.
- El horizonte temporal de recuperación cada vez se estima más largo, hasta el doble que en anteriores crisis, por el conjunto de factores que confluyen en la crisis/recesión y la necesidad de purgar del sistema todos los desajustes acumulados durante muchos años, particularmente los últimos cinco.
- La morosidad sigue disparada en España, e ING afirma que rozará el 7% en 2010. El principal problema que veo aquí es que los analistas empiezan a coincidir en que tocaremos fondo en 2010. Y que una media del 7% de morosidad supondrá que algunas cajas lo superen con creces. Pensar que estamos a salvo de quiebras o fusiones de cajas a estas alturas es descabellado.
Se cancela el SIMO
Hace unos años esta noticia no habría sido creible, con crisis o sin ella, bajo ningún concepto. Y sin embargo, hoy hemos sabido que se cancela el SIMO de este año por la deserción de un buen número de expositores, y el año que viene ya veremos. Que el SIMO estaba de capa caída desde la crisis puntocom no se le escapaba a nadie. Que las ferias del sector tecnológico lo tienen más difícil con Internet, tampoco. Y sin embargo otras ferias (más internacionales que SIMO) gozan de buena salud porque son puntos de encuentro imprescindibles para el sector, y son citas obligadas para anuncios, congresos, acuerdos empresariales y mucho movimiento. Tampoco este sector es lo que era y ha cambiado mucho en los últimos años para dejar de ser “vanguardia” en muchos aspectos. La tristeza de los últimos SIMOs contrasta con la enorme alegría de los congresos 3GSM en Barcelona, referencia obligada de un sector en auge. Está claro que esta crisis promete acabar con muchos clásicos, y casi 50 años de SIMO no parecen ser obstáculo para la apisonadora de la crisis.
Burbujas puntocom y corralitos
María Sánchez, de Soitu, ha publicado un artículo comparando esta crisis con sonadas crisis anteriores como el corralito y la crisis puntocom. Para la parte de las puntocom me hizo algunas preguntas. Y la verdad es que mientras contestaba me iba dando cuenta de que, realmente, esta crisis no ha hecho más que empezar. La crisis de las puntocom (que luego contagió a la economía “real” y fue el germen de la crisis financiera actual) duró 30 meses en bolsa y la recuperación de la bolsa fue muy lenta hasta 2005. En esta crisis llevamos unos 14 meses de turbulencias (durante las cuales hemos marcado máximos) y menos de 12 de caídas. Sí, es cierto que las caídas han sido espectaculares, pero las economías o acaban de entrar o aún no han entrado en recesión, luego el camino que queda por recorrer es aún bastante largo, y no cabe imaginar que la bolsa suba justamente mientras la economía se hunde. En España la vivienda no termina de caer con decisión, pese al impresionante crecimiento del paro y la brutal caída de la demanda, y aún nos queda mucho malo por ver en términos de morosidad, paro, recesión y torpeza gubernamental. Aquí llevamos un año en crisis, y todo hace pensar que esto va a ser mucho más largo. Para quienes vivimos la crisis puntocom las sensaciones psicológicas de la crisis aún están frescas: cuando creíamos haber tocado fondo caíamos un poco más. Cuando creíamos que no se podía despedir a más gente las empresas directamente cerraban. Y todo esto con la convicción de que Internet, la web, tenía un tremendo potencial que había sido dilapidado a manos de auténticos inútiles. Desgraciadamente la lectura que obtendremos aquí será parecida: la economía ha perecido a manos de inútiles, tanto en el campo de la gestión empresarial (en serio, ¿quién permitió que esa panda de incompetentes tomara las riendas de la construcción en este país?), como en la financiera (sin comentarios), como en el gobierno, que se ha rascado la barriga durante cuatro años y medio haciendo caja con los impuestos de nuestras hiperinfladas casas, ha alentado la falsa sensación de riqueza, y ha sido cómplice de este engaño hasta meses después de que todos supiéramos que estábamos en una crisis galopante. Desgraciadamente, las consecuencias de sus irresponsabilidades las pagamos todos.
¿La hora del pánico? No.
Y la bolsa hizo crack. Esta semana se han perdido miles de millones de euros a pesar de las drásticas medidas de los gobiernos occidentales, la bajada de tipos y otros muchos gestos para calmar los aterrorizados mercados. ¿Es la hora de que cunda el pánico? No. Es cierto que esta crisis está superando todas las expectativas pesimistas de quienes temíamos una recesión, pero retomando el comentario del otro día, estamos hablando de dos crisis, y la financiera no tiene un efecto directo (sí indirecto) sobre la de la economía real. Este artículo del New York Times es una interesante lectura, ya que asegura que los pilares de la economía americana siguen siendo fuertes, y que las crisis financieras no tienen por qué tener un efecto directo sobre la economía real, como se puede comprobar si recordamos el crack de 1987. La argumentación puede tener sus fisuras, pero en general tiene razón en casi todo, ya que la economía de hoy poco tiene que ver con la de los años 20, por ejemplo, y la economía real tiene una inercia que resulta difícil frenar, incluso sin la liquidez que los bancos pueden aportar al sistema. Desgraciadamente, en España la situación no es igual. En Estados Unidos el paro es 6,1 por ciento, en España acabaremos el año con el doble. En nuestro país el peso del sector de la construcción sobre el PIB duplica o triplica -dependiendo del estudio que leas- el de los Estados Unidos, y la construcción se ha ido literalmente a freir espárragos. Las hipotecas variables en España son un 98% (todos sufrimos el euribor) frente a un 48% de Estados Unidos, lo que explica el brutal frenazo del consumo en nuestro país. Es decir, que lo que argumenta el artículo del New York Times no se aplica a nuestro país, aunque sí algunos de sus argumentos. Curiosamente, nada de esto explica las salvajes caídas en bolsa del Ibex de esta semana, porque atendiendo a los resultados empresariales la realidad es que a día de hoy, si nos abstraemos del pánico provocado por la crisis financiera, la bolsa está barata, y hay auténticos chollos, rentabilidades por dividendo descomunales, y probablemente oportunidades que no se ven a menudo. Para invertir hoy, eso sí, hace falta mucha sangre fría. Pero no perdamos los nervios, de peores hemos salido.
¿Hay dos crisis?
No, en realidad no hay dos crisis, pero a efectos de análisis deberíamos considerar dos crisis (alguno dirá que hasta tres considerando la del petróleo): la financiera y la inmobiliaria. A estas alturas, al menos en España, la inmobiliaria ya representa claramente la crisis de la economía real en su conjunto, que se retroalimenta de la crisis financiera por las restricciones de crédito. ¿Y por qué hago esta obvia aclaración? Porque la crisis que más afecta a los ciudadanos ahora mismo es la real, y curiosamente toda la atención (de los políticos, de la bolsa) está centrada en la financiera, al extremo que pareciera que no estamos destruyendo empleo al mayor ritmo de la historia de España. En Estados Unidos las bolsas caen por un aumento del paro de 150.000 personas (con un mercado de trabajo 6 o 7 veces mayor al español), y en España las bolsas suben con un aumento del paro de casi 100.000 porque en USA se va a aprobar el flan de Bush (no, no es una errata). Los políticos: los de un partido están empeñados en echarle la culpa de todo a Bush, Aznar (y la guerra de Iraq… ¿?), y oyéndoles casi pareciera que en España en los últimos cuatro años y medio haya gobernado Poncio Pilatos lavándose las manos de todo. Porque aquí, con crisis financiera o sin ella, estábamos abocados a una crisis económica terrible precisamente por la dejación de los últimos gobiernos, de uno u otro color, que se frotaban las manos mientras las recaudaciones crecían espectacularmente y ahora le echan las culpas de lo que pasa… a Bush. Que sí, que Bush es más malo que la peste, pero en este país gobierna (o no) otro individuo. Los del otro partido, con su habitual carajal mental, no son capaces de explicar las diferencias entre las dos crisis, pese a que en las líneas de acción parece que lo tienen claro: apoyo al gobierno en la crisis financiera (si les dejan, que esa es otra), y caña en la crisis real, donde el gobierno está haciendo más bien poco. El problema es que conforme amaine la primera empeorará la segunda, y el horizonte temporal de esta crisis se alarga cada día que pasa.
¿Donde está el p%&€ dinero?
Para qué tanto estrujarnos el coco con la crisis, Juan Martín lo tiene clarísimo y pone el dedo en la llaga. Vía
El gobierno sube los impuestos… en unos 400€ de media
Esto de que los hechos te den la razón está muy bien, pero cuando se nos toma el pelo descaradamente tiene poca gracia. Expansión ha hecho los cálculos de la oportuna noticia (en plena vorágine financiera nadie se está dando cuenta) sobre la no actualización del IRPF con la inflación, y al final sale que a un trabajador medio le tocará pagar, oh sorpresa, 400€ de media. El famoso anuncio de la rebaja de 400 euros a todos por igual menos a los que menos ganan -medida socialista donde las haya y no, ni siquiera estoy siendo irónico- fue uno de los mayores despropósitos que se han visto en campaña electoral. Una vez ganadas las elecciones y sumidos en una crisis de aupa, lenta marcha atrás y a subir impuestos que es lo que toca (desde 2004). Y ahora voy y me mojo: ¿cuanto más van a subir los impuestos? ¿Cuanto más los van a subir autonomías y ayuntamientos? ¿La subida del IVA va a ser de uno o de dos puntos? Y no, ni me entra en la cabeza que en esta legislatura no se suba el IVA. Solbes ya lo hizo 15 años atrás, en plena crisis. Tiempo al tiempo.
Por cierto, añado la categoría de economía al blog, sospecho que en los próximos tiempos voy a hablar muuuuucho de esto.
Sobre la crisis financiera
He estado leyendo extensamente sobre la gravísima crisis financiera que estamos viviendo, y que probablemente no ha hecho más que empezar a trasladarse a la economía real. Hoy he encontrado una interesante recopilación de los 10 artículos más interesantes sobre la crisis. Después de todos los análisis frívolos e interesados que he leído a este lado del charco no está de más algo de realismo. Una cosa es la crisis, otra las drásticas medidas gubernamentales que se han tomado en EEUU para atajarla. De la crisis en sí deduzco lo siguiente:
- El exceso de regulación, o una mala regulación, propició la creación de instrumentos financieros cada vez más sofisticados y opacos. Lejos de ser un argumento pro-liberal (los liberales no se oponen a la regulación, siempre que no impida la libertad de mercado), sencillamente pone en evidencia a sucesivos gobiernos americanos desde hace casi 30 años (según algunos analistas, más).
- Fanny y Freddie abusaban de su respaldo gubernamental (no entiendo muy bien su estatus, pero en mi ignorancia lo compararía a las cajas de ahorro), para hacer crecer de manera desproporcionada las hipotecas subprime, en cuyo exponencial desarrollo tuvieron no poco que ver regulaciones aprobadas en los 90 para facilitar el acceso a la vivienda de los más desfavorecidos.
- La crisis no se queda ahí ni la culpa es sólo de los gobiernos que han consentido esta situación. El apalancamiento ha sido el gran mal que ha dado alas al crecimiento de los bancos, propiciado la especulación y las alzas de precios en mercados como el de la vivienda, y al que todos nos hemos sumado alegremente con hipotecas, ampliaciones de hipoteca, tarjetas de crédito, créditos personales, coches (yo he llegado a pensar que los Cayennes caían del cielo cual maná), etc. Nos hemos creído ricos de forma engañosa, entre otras cosas porque nunca hay que creerse rico salvo que tengas dinero en efectivo en el banco para retirarte y no tengas deudas.
- Estas semanas he oído culpar desde el “neoliberalismo salvaje” al capitalismo en general por esta situación. Y en efecto, cosas como esta no pasaban en la Rusia soviética (eran todos más pobres que las ratas, simplemente). Pero el capitalismo esconde sus defectos en sus virtudes, y es fácil confundir la ambición con codicia. Y de eso hemos pecado todos, aunque las empresas financieras e inmobiliarias sean las primeras que está purgando el sistema. Menos matar el capitalismo y más hacer por que funcione mejor.
Y del intervencionismo transitorio del gobierno americano (un gobierno bastante poco liberal, todo sea dicho), aparte de lo lamentable que ha sido llegar a esta situación, poco cabe decir más que esperar que sea muy transitorio y que sirva al sistema para aprender la lección. De todas formas, tenemos crisis para rato.
Paro
Voy a introducir la categoría Economía en el blog porque el tema está dando mucho de sí (mucho más de lo que pensaba hace un año y de forma bastante más drástica). Hoy el paro ha llegado al 10,5% (más de 100.000 parados en agosto) y en cifras totales estamos en datos de 1998. Eran otros tiempos con un mercado de trabajo más pequeño, pero no deja de ser sintomático. El porcentaje previsto para tocar fondo es el 12,5% según las previsiones oficiales. Si hay algún tarado que a estas alturas se crea alguna previsión oficial (del ministerio o del Banco de España, tanto da) que levante la mano, porque no han dado ni una. Esto se decía a finales de abril: “El ministro de Economía, Pedro Solbes, corrigió el jueves la previsión en relación al paro hasta dejarlo al 9,8% para este año“. probablemente acabemos más cerca del 12%. Y eso que creo que, a pesar de ser tildado de agorero, he sido extraordinariamente optimista con esta crisis. Los datos están siendo tozudos. Zapatero ha dicho que este dato es “objetivamente malo” y el impagable José Blanco que “los españoles viven mejor que nunca“. No hay dudas sobre que Blanco viva mejor que nunca, el resto de los españoles no sé. La oposición en pleno, a todo esto, parece estar cazando gamusinos.
El contexto, más que preocupante, empieza a ser dramático, porque las perspectivas de aquí a final de año son de ir a peor, y en 2009 prefiero no pensar. En esta situación, parece ser que el partido en el poder quiere incentivar el empleo (¿público o privado?), y no parece que sea por la vía lógica de liberalizar el mercado de trabajo sino con subvenciones o desgravaciones. Si alguien piensa que resucitar a Keynes a estas alturas es buena idea a mi me parece clavar más clavos en nuestro propio ataud. Eso por no hablar de dogmatismos absurdos como mantener “las políticas sociales” (medio millón de parados más, eso sí es un problema social) o no tomar medidas drásticas de contención de gasto (sí, congelación de salarios de funcionarios, gente que tiene empleos vitalicios). Seguiré hablando de economía, de momento pienso que se está haciendo todo tan rematadamente mal que el gobierno parece aliado con la crisis.
Google Chrome, un navegador para GoogleOS
Google ha anunciado “a medias” que está preparando un navegador (no basado en Firefox) a través de un comic que publican en Blogoscoped. Hace meses ya se había especulado al respecto y ahora parece confirmarse el nuevo navegador, con características técnicas muy interesantes (y open source, por supuesto), aunque no hay informaciones de cuando estará disponible. Llamativo que lo hagan sólo días después de renovar su acuerdo de financiación de Firefox, muestra de que quieren tener las espaldas bien cubiertas en el mercado de los navegadores.
La noticia tiene calado, al menos para mi gusto (el suficiente para postear tras meses de apatía), porque Google está terminando de dar forma al GoogleOS y no es un sistema operativo a la vieja usanza, pero tiene apoyos en los viejos esquemas. Un navegador multiplataforma, pensado para ejecutar aplicaciones web, open source y con ciertos planteamientos más modernos que los viejos navegadores, es un buen apoyo para a desintermediar los viejos sistemas operativos. Android viene a ser una aproximación parecida para el mundo móvil. Se podría interpretar que Google competirá con Firefox, pero probablemente esa no sea la lectura más relevante. La apuesta de Chrome es a largo plazo y es el futuro de la web.
Actualización: John Furrier analiza el fenómeno con argumentos muy parecidos, diciendo que se acabó la guerra de los navegadores, esta es la guerra de los sistemas operativos. Además, añade que el navegador se anunciará oficialmente mañana. Incluye links a otros análisis interesantes.
Mi granito de arena en la crisis
Tengo que hablar con calma de crisis (a ver si en agosto puedo escribir algo y cojo carrerilla, porque llevo un año penoso) y la gravísima y fácilmente predecible situación -a pesar de la incompetencia manifiesta de nuestros políticos y pseudoeconomistas- que estamos viviendo. Pero en un momento en que cualquier aportación al consumo es bienvenida, yo voy a hacer mis dos aportaciones a la crisis de consumo nacional, y me desentiendo de sus consecuencias. El presidente pide que consumamos, y aunque hay muchas razones para no hacerle ni caso hay dos cosas que no me sale de las narices consumir en este país, a saber:
- Libros: soy un ávido comprador de libros… en Amazon.com. En España rara vez compro libros, pero creo que voy a hacer el mismo propósito que hice en 1997 (entonces fue no comprar un sólo disco compacto y lo he cumplido escrupulosamente) y comprar libros sólo fuera de España, donde el sector editorial no goce de una protección gubernamental propia del franquismo, anacrónica y lamentable. Cuando se acabe la prebenda absurda de que goza el sector hablaremos, hasta entonces me desentiendo de la suerte del sector editorial español.
- Cualquier dispositivo con canon: sí, incluyo móviles y discos duros. No voy a comprar nada en España que suponga un solo euro para las entidades de gestión. Es una cuestión de principios, ya he explicado mi insumisión al canon y la mantengo
.
Entiendo que nuestro gobierno quiera mantener las “políticas sociales”, entendiendo por “sociales” a aquellas que ayudan a las sociedades de gestión, a sus queridos -y extremadamente pelotas- artistas, y a distintas sociedades mercantiles que imponen sobre el libro el terrible gravamen de no poder vender libros con libertad de precios en un mercado normal (no diré mercado libre, que es una expresión proscrita). Pero mientras la economía española se está pegando el gran tortazo que llevo año y medio vaticinando (y no, no es que yo sea buen profeta, es que era de cajón de madera de pino), la existencia de estas leyes frívolas es una losa más sobre la incompetencia de éste gobierno. Losa que pesa en el bolsillo a todos los españoles. Así que desde ahora ni un libro ni nada canonizado. A ver si somos multitud y a alguien en este páis le da por hacer algo con dos dedos de frente.
La ICANN se convierte oficialmente en un lupanar
Se ha comentado mucho en las últimas semanas, pero ayer se hizo oficial: la ICANN liberaliza por completo las extensiones de dominios. Es decir, el caos. Ya cuando el famoso puntocat avisabamos de que podía ser potencialmente peligroso crear tantas extensiones de dominio, ahora evidentemente caminamos hacia el caos. La protección de dominios que se ven obligadas a hacer miles de empresas ahora se puede hacer inabarcable, con lo cual montar una nueva extensión puede ser un negocio redondo, pero también puede crear unos problemas tremendos y enorme confusión a los internautas. Me parece que la ICANN ha elegido un camino muy peligroso que en nada mejora la vida de los internautas pero sí puede crear enormes problemas. Pero esto no lo sabremos hasta pasado algún tiempo. De momento si se os ocurre alguna extensión ridícula con la que poder ganar unos cuantos millones de dólares sólo por el miedo de las empresas a que registren ese dominio decídmelo que quiero mi parte del pastel. O del lupanar de la ICANN.
Razones para no dejar el trabajo
Releyendo a Ángel de Presión Blogosférica encuentro un interesante post que aboga por renovar la carrera profesional, y expone las razones habituales para no hacerlo. Entre ellas una que me suena:
- “Es que si quieren que me vaya, me tienen que indemnizar, que llevo mucho tiempo en la empresa y eso es una pastizarra. Esta es de las mejores. Es una fábrica de despedidos interiores, ya que la empresa rara vez va a soltar la ansiada morterada, y tú no estás tan determinado como para negociar con tu empresa o forzar una salida (si no, ya lo habrías hecho). Quieres que te echen, pero sigues haciendo lo mínimo imprescindible para que no te busquen un despido procedente. Pues la verdad es que, si me tiras de la lengua, no solo eres bastante cobarde: eres un poco chorizo. La empresa sigue pagándote un cien por cien del salario, pero tu rindes un veinte por ciento. Te justificas en que la empresa te trata muy mal, pero ¿cómo estás tratando tú a la empresa?”
El que quiera oír, que oiga. Eso sí, los niveles de miseria moral que algunos están dispuestos a alcanzar para pactar el tan ansiado despido sorprenderían al más pintado, la Verdad.
Telepresencia
Me encanta quedarme boquiabierto cuando veo cosas como esta:
Se puede ver un video más largo aquí. Indudablemente, Internet ya no es una novedad, pero cada día que pasa nos acercamos más a la ciencia ficción a través de la innovación que permiten las redes globales. Lo importante es no perder esa capacidad de quedarnos boquiabiertos.
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El video de los videos virales
Crisis
Decía Zapatero hace poco: El peor dato de paro con el PSOE será mejor que el mejor del PP.
Bueno, pues de momento, el dato de crecimiento con el que el PSOE cerró la legislatura es peor que el peor dato de crecimiento de los ocho años de PP. Pero no hay crisis. Que va.
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