El día que Microsoft perdió los papeles

Microsoft acaba de presentar una tableta propia que aspira a competir con el iPad y ejecuta Windows 8, el arriegado sistema operativo que aparecerá a final de año. Habrá quien lo consideren un paso lógico, teniendo en cuenta el potencial del mercado, la enorme apuesta de Microsoft con Window 8 y el hecho de que hace muchos años que el gigante de Richmond ya no es una empresa sólo de software, también hace hardware de calidad como la Xbox 360 o de menos calidad como el Zune. Pero la realidad es que Microsoft ha perdido los papeles esta vez. A lo grande.

Hay que remontarse treinta años atrás para darse cuenta de que la apuesta de la integración hardware/software fue de Apple (y fracasó) y la apuesta por las licencias fue de Microsoft. Con ella se hizo la empresa que es hoy. Microsoft podía entrar a hacer periféricos (teclados, ratones, etc…) pero bajo ningún concepto podía lanzar hardware propio que ejecutara sus sistemas operativos en competencia con el resto de integradores. Eso sería jugar sucio porque Microsoft jugaría con ventaja en la tecnología y jugaría con ventaja en el mercado, apoyándose en una marca que los integradores contribuyeron a engrandecer.

Cuando en la presentación preguntaron a Ballmer por la reacción de las empresas que van a crear tablets con Windows 8 al saber que Microsoft iba a ser competencia, la respuesta de Ballmer fue tremendamente clara. Nada de palabras amables: “No comment”. Microsoft no puede permitirse fracasar con Windows 8 en tablets ni puede permitirse el largo plazo de maduración que le está costando a Windows Phone abrirse paso en el mercado. Necesita éxito para contrarrestar al iPad y lo necesita ya porque de lo contrario se van a encontrar fuera de juego. No puede esperar a que los integradores encuentren por su cuenta y riesgo el tablet perfecto para comptir con Apple. La solución desesperada: apuñalar por la espalda a sus partners de décadas y salir a competir al mercado con una oferta integrada atractiva (a primera vista lo parece), compatibilizándola con el modelo clásico de licencias. Si yo fuera integrador ya estaría revisando todos mis contratos con Microsoft para ver de qué maneras los han pisoteado.

Microsoft ha perdido los papeles al intentar convertirse en Apple con una oferta integrada y querer seguir siendo Microsoft a la vez. Vaya por delante que creo que en los últimos años están haciendo muchísimas cosas bien y probablemente en los próximos años recojan los frutos de ello (de hecho, probablemente el tablet presentado sea muy interesante). Pero al mismo tiempo están perdiendo demasiadas apuestas estratégicas, y se han dejado adelantar hasta tal punto en otras que lo tienen muy difícil para ser el referente que fueron en el pasado. No me sorprende el nerviosismo que despiden acciones como la presentación del Surface.

La -estéril, absurda y contraproducente- polémica sobre el Huffington Post

He asistido atónito a la polémica que se ha creado en torno al lanzamiento del Huffington Post por aquello de que no pagan a los bloggers. A veces los niveles de hipocresía en nuestro país baten récords, y esta polémica no es excepción.

En 1998, cuando empecé a dirigir un medio digital sin ánimo de lucro con una veintena de colaboradores de todo el mundo todavía no había olvidado que acabábamos de salir de una crisis económica espantosa. Publicar en la Red era un privilegio, y muchos de los colaboradores o fundadores (hoy gigantescos profesionales de la Red como David Carrero, David Boronat, Christian van der Henst, Alberto Pena, Gonzalo Álvarez Marañón o Blanca Salvatierra, por citar algunos) publicaban un contenido espectacular por amor al arte y con la recompensa que ofrecía el posicionamiento como pioneros de la Red.

En mi carrera profesional he escrito cientos de artículos, y menos de un 10% han sido pagados. En prensa papel solo he cobrado uno de decenas. He participado en charlas, mesas redondas, talleres y conferencias sobre Internet, tecnología o contenidos. Gratis. Y lo único de lo que me arrepiento es no haberlo hecho más y haberlo abandonado en los últimos años por razones profesionales. Porque todo lo que hice gratis me abrió puertas profesionales que me han permitido desarrollar mi carrera (no en el campo del periodismo, sino de la tecnología e Internet). Escribir gratis es lo más lucrativo que he hecho en mi vida.

Ahora mismo hay decenas de medios en España que no pagan determinadas colaboraciones o columnas. Creo que el único delito del HuffPo ha sido decirlo abiertamente. La profesión está en un proceso de redefinición en el que los grandes medios (y los grandes grupos) con grandes plantillas y presupuestos van a desaparecer porque la Red impone estructuras más livianas y ágiles. Las vías de ingresos en la Red son en muchos casos inciertas y lanzar un medio se convierte en un ejercicio de equilibrismo financiero de padre y muy señor mío. Lo haga PRISA o lo monten cuatro amiguetes. La redacción del HuffPo en español la componen ocho personas, una cifra impensable para una redacción hace unos años, pero así es como se empiezan los proyectos en la era del desapalancamiento. Así es como lo hacíamos intuitivamente en el comienzo de todo esto.

Me parece profundamente hipócrita recibir un nuevo proyecto a balazos solo porque ha tenido un éxito descomunal en otro país y no remunera a sus colaboradores, cuando decenas de medios hacen exactamente lo mismo. Estamos rodeados de redes de blogs que pagan miserias a sus colaboradores y generan contenido fotocopiado cuando el periodismo debe ir buscando ante todo la originalidad y la voz propia.

Soy consciente de que la situación de muchos periodistas es dramática. Soy consciente de que un periodista recién salido de la facultad no encuentra trabajo fácilmente. Pero también soy consciente de que para hacer periodismo ya no hace falta una rotativa y grandes medios económicos. Los periodistas que no quieran trabajar gratis pueden trabajar para sí mismos, para su marca y su posicionamiento, igual que una panda de locos hacíamos en el 98, antes de que llegara la Internet comercial y montase grandes redacciones al estilo del siglo XX (¿qué fue de ellas, por cierto? ¿Queda alguna viva?). Puede hacerlo en el HuffPo o en WordPress.com o donde le salga de las narices. Y puede publicar lo que le dé la real gana.

Podemos cabrearnos con el mundo porque las cosas han cambiado. Podemos despotricar contra los grupos de medios, contra el sueldo de Cebrián, contra los políticos, contra Moody’s, Fitch, Merkel y la madre que los parió. Pero criticar, con las maneras destructivas y ofensivas que han utilizado muchos contra el HuffPo es ignorar el principio de la realidad y tirar piedras contra el propio tejado de los periodistas y del periodismo. Ojalá surjan muchos HuffPos y ojalá tengan un éxito abrumador, será la mejor noticia para la profesión periodística y para los profesionales del periodismo. A mí me entran ganas de revivir DiarioRed sólo de pensarlo.

Reset

Dicen que vivimos la época del gran Reset, el momento de repensarlo todo. Las corrientes subterráneas del cambio, latentes durante décadas, están aflorando y obligándonos, con inusitada rapidez, a repensar los cimientos de grandes pilares de nuestra sociedad.

Así que nos vemos en la obligación de reinventar la economía, demasiado anclada en la sociedad industrial, demasiado lastrada por vicios adquiridos durante décadas, demasiado obsesionada con el crecimiento, el consumismo o la especulación.

Tenemos que reinventar la política, refugio de mediocridad, desconectada de las realidades sociales y anclada en viejas ideologías que a casi nadie representan hoy día, pese a que siguen sirviendo de coartada constante para las tretas sentimentales de los políticos.

Tenemos que reinventar la sociedad, demasiado acostumbrada a una falsa sensación de riqueza creada por la economía y la política. También acostumbrada a dejar hacer, a no inmiscuirse, a no exigir, a obedecer dictados explícitos o implícitos, a ser pieza necesaria de los mecanismos de consumo.

Tenemos que reinventar el management y la empresa, repleto de lugares comunes y escaso en inventiva. Repleto de gestores desapasionados. Sometido invariablemente al Excel, al corto plazo, renunciando al futuro para enjugar el presente. Lleno de “bean counters” y “suits”, escaso en visionarios. En un mundo en el que Apple es la excepción hay motivos para reinventar muchas cosas.

Hay que reinventar mucho más: la educación, las relaciones sociales, las relaciones internacionales, la propiedad intelectual, nuestros propios estilos de vida… En muchos casos, a nosotros mismos.

Y en lo que toca a DiarioIP y a quien esto escribe, para no ser excepción, toca darle también al reset. Y eso es lo que hago. Ahora mismo. Con este post.

En respuesta al CEO de Sony

El CEO de Sony Pictures se despachó hace unos días diciendo que “nada bueno ha salido de Internet. Y punto”. La verdad es que no presté mucha atención a la cita, lo achaqué a algún periodista malintencionado que buscaba un titular llamativo. Hoy el propio CEO, tras la avalancha de críticas, ha publicado un artículo en Huffington Post explicándose, o más bien justificándose, porque resulta que la frase era correcta, y el artículo, para enmarcar.  Porque esto de “la culpa de todo la tiene la piratería”  está ya muy visto, llevan una década con la cantinela y ya empezamos a estar un poquito hartos. En algo acierta el tal Lynton, y es en que Internet hace daño a su industria. En primer lugar, porque él está en el negocio de captar nuestra atención, y con Internet la competencia se le pone más difícil (aparte que insultar y llamar chorizos a tu público tal vez no sea una estrategia de marketing adecuada, no sé). Y algunos vamos menos al cine, porque gracias a Internet sabemos distinguir mejor el grano de la paja y no nos gusta perder el tiempo delante de una pantalla durante dos horas tragándonos el último bodrio infumable que ha parido Hollywood (o el glorioso cine español, que está tan mal que los guionistas se meten a ministros).

El artículo de Lynton tiene su gracia y tal vez lo conteste con más profundidad en mi próxima columna en LibertadDigital. Mientras, Lynton tendrá que aplicarse la magnífica frase de Woody Allen a su industria: “Más que en ningún otro momento de la historia, la humanidad industria del cine se halla en una encrucijada. Un camino conduce a la desesperación absoluta; el otro, a la extinción total. Quiera Dios que tengamos la sabiduría de elegir correctamente.”

Se cancela el SIMO

Hace unos años esta noticia no habría sido creible, con crisis o sin ella, bajo ningún concepto. Y sin embargo, hoy hemos sabido que se cancela el SIMO de este año por la deserción de un buen número de expositores, y el año que viene ya veremos. Que el SIMO estaba de capa caída desde la crisis puntocom no se le escapaba a nadie. Que las ferias del sector tecnológico lo tienen más difícil con Internet, tampoco. Y sin embargo otras ferias (más internacionales que SIMO) gozan de buena salud porque son puntos de encuentro imprescindibles para el sector, y son citas obligadas para anuncios, congresos, acuerdos empresariales y mucho movimiento. Tampoco este sector es lo que era y ha cambiado mucho en los últimos años para dejar de ser “vanguardia” en muchos aspectos. La tristeza de los últimos SIMOs contrasta con la enorme alegría de los congresos 3GSM en Barcelona, referencia obligada de un sector en auge. Está claro que esta crisis promete acabar con muchos clásicos, y casi 50 años de SIMO no parecen ser obstáculo para la apisonadora de la crisis.

Los errores de Yahoo

Más allá de las ofertas de compra de la empresa, lo que queda meridianamente claro es que Yahoo se ha equivocado. Sobrevivió a la primera burbuja como la gran esperanza de la Red, y ha visto como Google le robaba vilmente la cartera en estos años. Ahora leo que han empezado con la ronda de despidos en España, tras hacerlo hace días en otros países. Estos despidos, los primeros de la crisis 2.0 que se nos viene encima, son reflejo de la mala digestión de la web 2.0, de una estructura grande y mal gestionada, y de la incapacidad de Yahoo de enfrentarse en tiempo y forma con los retos de iba planteando Google. Sí, se han inflado a gastar dinero comprando compañías interesantes, pero no han sabido integrarlas ni sacarles partido. Ni a las empresas ni a las personas. El “peanut butter manifesto” de hace poco más de un año dejaba meridianamente claro que Yahoo quería ser todo en todas partes (a Microsoft le pasa tres cuartos de lo mismo), así que la visión estratégica de la compañía no estaba nada clara. En este año han avanzado algo, pero no lo suficiente. Una lástima, porque en Yahoo hay talento a raudales. Me quedo con la reflexión de Bubblegeneration, antes incluso de conocerse la oferta de Microsoft; básicamente dice que se trata de un problema de ADN corporativo, incapacidad de tomar decisiones, mala gestión del talento, politiqueo interno, mal management y el olvido de la misión fundamental de una empresa revolucionaria: ser fiel por encima de todo a sus principios (algo de lo que Google debe empezar a preocuparse) y crear valor (pero no a golpe de talonario). Concluía invitando a los gestores a que se dieran por vencidos y dejasen ir sus increíbles reservas de talento a otros sitios. Parece que se lo han tomado al pie de la letra.

Microsoft compra Yahoo (y empieza la guerra total)

Acabo de leer el adelanto de la posible noticia de la compra de Yahoo por Microsoft (bastante oficial, al parecer), y aquí van mis primeras reflexiones:

  • Los gigantes de Internet son Google, Yahoo, Amazon, Ebay y Microsoft (por ese orden); compitiendo por la misma tarta han estado fundamentalmente Google, Yahoo y Microsoft, este último con escaso éxito. Microsoft se encuentra en una encrucijada compleja, y Yahoo con graves problemas de gestión: no han sabido digerir sus compras ni han terminado de plantear una alternativa decente a Google (¿que fue de Panama?)
  • Amazon es para mi gusto la otra empresa de referencia en esta historia, por la parte de la infraestructura, donde han hecho una apuesta por el HaaS (Hardware As A Service) que puede convertirles en un player imprescindible de la futura web. Ebay, sin embargo, está en fase de transición, con la salida de su directiva y la mala digestión de Skype de por medio.
  • Microsoft estaba condenado a perder la guerra de la web, y de paso verse arrinconada a una esquina de la tarta tecnológica con un dominio del software cada vez más irrelevante. Google ha construido alrededor de Microsoft un ecosistema de servicios y aplicaciones que habrían acabado por hacer de Microsoft un commodity. En Microsoft, evidentemente, no son idiotas. El anuncio de Android por parte de Google era un clavo más en al ataud del obsoleto gigante de Redmond, incapaz de reaccionar a los embites de Apple o Google.
  • Vamos hacia la guerra total: lo que hasta ahora eran escaramuzas, guerra de guerrillas y unos puntos de fricción no explícitos, ahora se convierte en una guerra abierta entre dos gigantescas corporaciones. Una, lenta de movimientos, hasta ahora incapaz de controlar la Red, pero con un dominio aplastante del mundo del software. La otra, que se mueve en la web como pez en el agua, que en 10 años ha construido un imperio en torno a bases tecnológicas firmes, y que cuenta con cientos de millones de usuarios fieles, casi fanáticos.

En fin, que noticias como esta son las que animan el mercado y abren unas posibilidades casi inimaginables para el futuro. De todas formas, hace tiempo que lo que más me gusta es lo que está haciendo Amazon a la chita callando. Ojo.

Otra burbuja

El video y la canción resumen muchas cosas, y aunque las diferencias de esta “burbuja” (si se quiere llamar así) con la anterior son abismales no deja de tener mucha razón. La diferencia es la que apuntaba el otro día Julio, el mercado publicitario de la red no se va a parar aunque la economía se ralentice, así que esta oleada de startups, aunque tendrá una mortalidad alta, no será nada parecido a lo del 2001. Disfrutad del video:

Vía

Google va a destrozar a Microsoft en territorio enemigo

Perdón por el titular editorializado, se me pega de la prensa seria. Pero lo que está haciendo Google, con atrevido, es de libro, concretamente del arte de la guerra. Su anuncio de ayer, la creación de la “Open Handset Alliance” y el sistema operativo Android puede tener muchas lecturas. Para mi tiene una fundamental: Google va a arrinconar a Microsoft. La dispersión de los de Richmond les va a salir muy cara, y después de años rascándose la barriga con Windows Mobile les llega la hora de mover el trasero. Veamos:

  • Google entra en el mercado de sistemas operativos, algo que se ha especulado durante años. Pero no lo hace en el escritorio. ¿Para qué? Sería una lucha sangrienta en la que es muy dificil ganar por vías directas. Las indirectas ya son otra cosa. Apple ha hecho lo mismo, de manera brillante.
  • Además entra a lo grande, de la mano de los grandes de la industria. Enfrente: Microsoft con su paupérrimo Windows Mobile, Palm (que languidece hace años), Apple (muy fuerte con su Mac OS en el iPhone) y Nokia (también muy fuerte). Se diría que le llevan ventaja. Pero son los únicos cuyo sistema es software libre. Y son los únicos con aliados potentes que tienen mucho que ganar con el nuevo sistema. Los desarrolladores se van a abalanzar sobre este nuevo sistema operativo. Yo de Microsoft no confiaría mucho en su base de “máquinas”, porque no es lo mismo el Windows Mobile (terminales que se renuevan muy a menudo) que el XP. La promiscuidad es mucho mayor en el móvil.
  • Si queremos un Google OS como dios manda, ya lo tenemos. Se llama Google Apps, hoy una sombra de lo que será dentro de dos años. O cinco. O diez.
  • Microsoft tiende hacia la irrelevancia a velocidades de vértigo: mantienen un dominio férreo sobre su núcleo (software de escritorio), pero eso cada vez es menos importante: han perdido la guerra por la web, han perdido la guerra por los anunciantes, van a perder la guerra por las plataformas móvies, y no están ganando ninguna batalla. Puedes ganar guerras perdiendo batallas. Pero si no ganas ninguna desde luego lo tienes complicado.
  • En resumen, Google se lleva la competencia a aquellos territorios donde o no hay competencia (publicidad en plataformas móviles, hoy testimonial) o tiene posibilidades serias de ganar (sistemas operativos “no de escritorio”. La estrategia, insisto, es de libro.

En resumen, si yo fuera Microsoft empezaría a dejar de tener miedo para pasarme directamente al pánico. Están en un laberinto en el que ellos mismos se han metido y del que no tienen la más mínima idea de cómo salir.

La agonía de Jazztel

La noticia es de hace unos días pero no quería pasar sin comentarla (y así aprovecho para postear, que es un bien escaso últimamente). Jazztel perdió clientes en el segundo trimestre y está estancada en su estrategia de negocio con una cuota irrisoria (3,16%) mientras Telefónica incluso crece en cuota de mercado (y no se cree la suerte que está teniendo con sus pésimos competidores). Lo que el artículo no menciona es la causa de ese descenso, porque lo normal si ofreces 20 megas a esos precios es que los clientes se abalanzen como posesos. En el caso de Jazztel su pésima atención al cliente es tan pública y notoria que están consiguiendo perder clientes. Ahora entiendo el movimiento de hace unos meses para mejorar su imagen ante los clientes, y que parece no haber dado resultado alguno, porque una cosa son las relaciones públicas y otra muy diferente acabar con la podredumbre interna de una empresa. Su objetivo entonces (en abril) era captar 30.000 nuevos usuarios, y han perdido 3.000. Y es que no se trata de gestionar la imagen, ni de gestionar el valor de la acción: se trata de gestionar empresa. Y parte fundamental es el cliente. Es la parte de la ecuación de la que parecen no haberse enterado todavía…

DRM: maricón el último

EMI ha decidido finalmente firmar con iTunes y vender sus canciones sin DRM. ¿Donde está el truco? Pues en que cobran un 30% más por canción. Ya eran caras a un euro/dolar, ahora mucho peor. Un 30% peor. Si compras el album completo el precio no varía, así que se está alentando la compra de álbumes, ese concepto desfasado. Y quien tenga canciones con DRM podrá hacer el “upgrade” pagando “sólo” el 30% adicional. No me convence demasiado el anuncio, pero creo que es un paso adelante decisivo.

La decisión ha abierto la veda. Microsoft, al más puro estilo chaquetero, ya ha dicho que ellos también se suben al carro. En enero decían que Jobs era irresponsable por pedir públicamente el fin del DRM, pero ahora parece que ya no es tan irresponsable, al punto de que están negociando con otras discográficas. Se puede ser más hipócrita pero tener tanta caradura es complicado. El resto de discográficas aguardarán expectantes y en breve se lanzarán en tromba a decir lo mucho que aman a sus usuarios y que por ello quitan el DRM y suben los precios a lo bestia. Lo interesante ahora será ver dos cosas:

  1. Si realmente la industria discográfica, que lleva 10 años hablando del DRM como estrategia, tiene plan B (cosa que realmente dudo); y
  1. Que hará la industria cinematográfica ante la desaparición del DRM, teniendo en cuenta que sus DRM son aún peores y más restrictivos de la libertad de los usuarios. Cuando las barbas del vecino veas pelar… Mark Shuttleworth habla precisamente de esto con argumentos de peso.

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Más allá: ¿donde deja la nueva posición de Microsoft a Vista y su glorificación del DRM?

Algunos se equivocan hasta cuando aciertan

Soledad Gallego-Díaz escribía hace unos días en El País sobre propiedad intelectual, sus abusos y el nuevo canon para las bibliotecas de manera bastante crítica para tratarse de un medio de PRISA. El enfoque del artículo no es del todo malo, pero desde luego no es el artículo “histórico” que califica Nacho Escolar. Nada más lejos de la realidad: basta leer entre líneas para darse cuenta de que los vicios son los mismos de siempre. A saber:

  • En primer lugar, la culpa de la situación no es, precisamente, de la intromisión estatal en todos nuestros actos cotidianos (leer, escuchar música, o tararear a Mozar, como afirma la autora) a través de leyes y de entidades de gestión. No, la culpa es de la “ofensiva neoliberal”. Cito: “Se diría que la ofensiva neoliberal contra todo lo que es público ha alcanzado su propia caricatura. Como escribió alguien recientemente en uno de los centenares de blogs que han surgido en contra de esa iniciativa: si todo es privado, reclamo el uso de mi nombre y me niego a que Hacienda lo escriba en el sobre en que me manda cartas“. Utilizar un argumento de forma tan torticera es dificil, aunque no imposible. Ante la oportunidad de hacer un artículo intelectualmente impecable se cuela la manida pullita progre, como si los de la SGAE fueran asiduos de Adam Smith y el Estado se lavara las manos ante tanto canon y tanto niño muerto.
  • La segunda perla es mucho mejor: “Justo es decir que la culpa de lo que va a ocurrir con las bibliotecas públicas no es del Ministerio de Cultura, que defendió hasta el final su negativa a imponer ese gravamen, sino del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, gran defensor de los derechos de autor y de reproducción.” En efecto, todos sabemos que la actual ministra de cultura está radicamente en contra de los cánones, si por ella fuera no tendríamos ni uno. De hecho vengo observando que en los últimos tiempos le han salido alitas y aura. Porque tenemos un gobierno tan liberal… ehm, ¿pero eso no era malo? Ay, este…

Vamos, que al final no sabemos si el gobierno es liberal porque no quería el canon, lo neoliberal es malo porque es intervencionista, si el gobierno en realidad es intervencionista porque nos ha colado cánones hasta en la sopa o si en realidad son ultraliberales por la misma razón. Al final las bibliotecas públicas se van a hinchar a pagar dinero público (o peor, del contribuyente) a empresas y entidades privadas para que estan sigan manteniendo un monopolio que les ha otorgado el estado sobre una propiedad intangible: neoliberalismo puro, oiga. Yo ya no entiendo nada, que alguien me lo explique…

Actualización: El País se hace eco en un reportaje de la protesta del canon a las bibliotecas

Pingüinos trajeados

Mark Cuban afirma categóricamente que nunca viste de traje en el trabajo y no entiende por qué los demás lo hacen. No puedo estar más de acuerdo. Es más, me gustaría tener el porrón de millones de dólares que tiene Mark Cuban para poder decir cosas tan obvias como esta (y ya de paso pegarme la vida padre) y que se te respete. En España -y supongo que en otros países- el uniforme del traje roza la unanimidad y como somos un país de conformistas pocos desafian el imperio de traje y corbata… con estos resultados. Tenemos altos ejecutivos muy aparentes que en el fondo son completos incompetentes o tontos de remate. Con corbatas de 100 euros, eso sí, que no se diga. Aunque la mona se vista de seda… Yo llevo traje al trabajo un par de días por semana de media, fundamentalmente porque me da la gana, a veces incluso por comodidad o por variar. Y sólo me pongo corbata a punta de pistola. A pesar de no tener un porrón de millones de dólares intento que mi apariencia sea secundaria sobre las verdaderas cualidades que tiene que albergar un ejecutivo. Y de eso hablaremos otro día (del gobierno también, si ustedes quieren). Y tú, ¿traje o no traje?

Vía 37signals

Economía en peligro

El otro día a cuenta del artículo de The Wall Street Journal (copio debajo el texto sin traducir porque es de pago) se discutía sobre la salud de la economía. Rara vez escribo de estos temas pero el de la economía española me preocupa especialmente ahora. Ojalá me equivoque, pero la situación actual me recuerda peligrosamente a la que vivimos en el año 99 y 2000 con la burbuja Internet y esa fase de locura transitoria que atravesó la economía en general, una euforia que desafiaba la lógica y que pagamos con creces en 2002 y 2003. Ahora mismo la bolsa está en máximos (aunque en las últimas semanas con dudas), los datos económicos son muy buenos y pocas cosas hacen indicar que nos vayamos a sumergir en una crisis. Así que probablemente este es el momento más peligroso. Porque hay señales que no nos tienen que hacer ninguna gracia:

-Las constructoras han creado una miniburbuja en el Ibex cuando el ciclo toca a su fin, algo que carece de lógica cuando todas las perspectivas del sector son a iniciar una “leve” contracción en 2007. Que sea leve o no depende de muchos factores, pero da la impresión de que, al margen de opas y fusiones, el inversor está actuando con cierta ligereza. Muchos pueden quedarse pillados en valores tan pronto como en enero.

-El gobierno ha aprobado unos presupuesto expansivos, algo que puede indicar temores de una contracción económica por la vía del consumo. El presupuesto expansivo puede suplir una parte del freno del consumo (que ya es un hecho, aunque no significativo) pero también puede afectar a la inflación. Es un riesgo calculado del gobierno, que por lo demás ha decidido poner el piloto automático en temas económicos y no ha hecho prácticamente nada por reformar la economía.

-Muchos economistas, entre llos José Barea, recuerdan que el problema del déficit comercial y el diferencial de inflación afectan la productividad, y es un problema que se agrava con el tiempo. Deprendemos del ladrillo y el consumo, y sin pinchan tenemos pocas alternativas para hacer frente a una crisis.

Son unas cuantas señales, pero hay muchas más que indican que algo está pasando, no es bueno y a corto o medio plazo pueden hacer mucho daño a la economía. El business as usual está muy bien, pero los problemas coyunturales se están convirtiendo en estructurales y eso dificulta la capacidad de reacción de una economía. El año próximo puede que no pase nada y que, ayudados por la buena situación económica de Europa y Estados Unidos capeemos el temporal. O puede que entremos en un ciclo complicado. Lo que sorprende es la alegría con la que los inversores encaran el futuro y la aparente tranquilidad de la sociedad, que recuerda a crisis pasadas. La economía no puede ir bien siempre, y llevamos muchos años en racha. Tal vez demasiados.
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Amazon.es, más importante que los dominios con ñ

Alguna vez lo hemos comentado por aquí, y esta semana Daniel Rodríguez lo clava hablando de por qué no hay Amazon.es, y por ende por qué no podemos ni soñar con tener un comercio electrónico desarrollado (por cierto, Javier Cuchi comenta y enriquece el artículo de Daniel). El proteccionismo que se practica en el sector editorial (descuento máximo del 5%), muy propio de regímenes dirigistas, es un freno para una empresa cuyo modelo de negocio es la venta con descuento. El problema es que ya hemos llegado a un punto en el que para un sector del mercado Amazon (desde el extranjero) ya es competencia directa de la librería española de turno. Yo compro más libros al cabo del año en la tienda americana que en librerías españolas. Probablemente yo sea una excepción (cada vez menos extraña), ¿pero puede el sector editorial permitirse estos lujos? No abrazando el futuro se están pegando un tiro en el pie, al igual que otros sectores culturales.

La nota de prensa: centenaria y obsoleta

Comentan en SearchEngineWatch que la nota de prensa ha cumplido 100 años, donde hacen un recorrido y analizan brevemente la situación actual de el abusado recurso de la nota de prensa. Fernand0 reflexiona también sobre las notas de prensa, en este caso del lado del periodista irresponsable. Yo creo que la nota de prensa es una herramienta obsoleta y sobreexplotada que mantenemos por hábito y que no tiene cabida en la Web 2.0. Las relaciones públicas del futuro deberían ser un poco más inteligentes que la nota de prensa (que suele ser bastante “tonta”). Yo recibo una cincuentena de notas de prensa al día, algunas de muchos megas, y varias llamadas de las agencias que las envían que vienen a ser así:

-Hola, le llamo de la agencia X, les hemos mandado una nota de prensa, ¿me puede confirmar si la han recibido?

-Pues mire, seguro que la he recibido pero no la he leído.

-Me puede decir si van a sacar algo al respecto.

-No. Para empezar no la he leído y para seguir no suelo escribir nada basándome en notas de prensa, en todo caso me sirven como documentación.

En realidad soy bastante educado y debería ser más grosero. Llamar para preguntar si se ha recibido una nota de prensa por correo electrónico es una de las mayores estupideces que se pueden hacer. Pero es parte de la naturaleza de la nota de prensa: llamas para confirmar si el spam informativo ha llegado. Imaginaos que los que mandan spam de Viagra también llamasen por teléfono…

Subvencionar el pasado, ignorar el futuro

Retomo un artículo de Antonio más de hace un mes titulado “Por favor, tratenme como a un agricultor“, y lo pongo en relación con el interesante tema de tratar como prioridad política la nueva economía, que estos días se discute en la Red. Antonio argumentaba que las empresas agrículos disfrutan de unos beneficios desproporcionados en forma de ayudas, subvenciones, exenciones, precios reducidos (agua o gasoleo) y un proteccionismo sin límites. Y estamos hablando de un sector sin futuro, pero con mucho pasado. En el futuro la agricultura no va a aportar nada a la mejora de productividad, crecimiento económico y cambio de la economía. Al contrario, va a enfrentarse a la competencia creciente de los paises africanos, con menores costes de producción.

Al mismo tiempo, nos encontramos con que España es un país que pese a haber sufrido un cambio en su economía en los últimos 10 años y crecer con fuerza tiene una productividad irrisoria y se encuentra en los puestos de cola de la sociedad de la información. ¿No tendría más lógica invertir en el futuro? La industria y la agricultura son sectores en vías de desaparición de nuestro panorama económico. El futuro es de los servicios, y está intimamente ligado al desarrollo de la sociedad de la información. Se trata de una cuestión de estado que afecta a nuestro futuro de una manera que no nos podemos ni imaginar. El problema es que es difícil pensar, con los miopes políticos españoles actuales, en que alguien pueda tomar el toro por los cuernos en este reto. ¿Y tú que piensas?

Hablan del tema Julio Alonso, Jose A. del Moral y Rafa Chamorro.

Orange

En Bajo la línea hacen un interesante análisis de la campaña de lanzamiento de Orange con la que no puedo estar más de acuerdo. Según Juanjo “en el intento (de ofrecer todo los servicios que necesites: móvil, fijo, internet y TV) lo que va a conseguir es cargarse también a Amena, al desperdiciar el enorme capital de branding de Amena como compañía de telefonía móvil difuminándolo con otros servicios.”

En los últimos tiempos Amena estaba perdiendo clientes a manos llenas por culpa de la portabilidad. El pobre servicio de atención al cliente y la agresividad de Vodafone estaban pasando factura pese al ingente gasto en marketing de Amena. Tal vez la sobriedad de la campaña vaya encaminada a distinguirse de la Amena en la que muchos usuarios dejamos de confiar (empresa seria y responsable frente a la pachanga publicitaria, aunque claramente posicionada, de Amena), pero difumina de tal forma el mensaje que me da la impresión de que no va a calar. Las telecomunicaciones son un producto commodity, es muy bonito hacer una campaña de branding para comunicar el cambio de nombre, pero lo que necesita Orange es clarificar su producto, concretar su oferta y lanzarse al mercado con mensajes cristalinos, agresividad comercial y servicio al cliente. Ahora mismo Orange no da la impresión de ser alternativa a Telefónica. Y conociendo la trayectoria de France Telecom en España no tengo muy buenos augurios para la nueva marca: Uni2, Wanadoo, Eresmas y Amena; demasiados cadáveres mediocres en términos de producto, posicionamiento y calidad de servicio. Eso sí, marketing para aburrir.

Actualización: La cosa ha empeorado notablemente cuando he entrado en Orange.es. Nunca se me habría pasado por la cabeza que al entrar en una web de un operador de móvil (para la mayoría de usuarios es eso) me fuera a encontrar un portal (de esos del siglo pasado) con contenido. Es decir, que han tenido el valor de coger el viejo Wanadoo (eresmas) y cascarlo como web corporativa. ¡Que recuerdos! Navegalia, Terra, Eresmas, poco a poco vamos volviendo al 2000. Valientes son, para que negarlo…

Registerfly, de mal en peor

Llevo 5 años trabajando con Registerfly (tengo un buen puñado de dominios registrados con ellos) y confieso que no me esperaba algo así. DiarioIP ha estado caído 4 días, no porque el servidor no funcione, sino porque los nameservers de Registerfly han decidido dejar de funcionar. Justamente en el momento que renové el dominio Registerfly aplicó unos nuevos nameservers (propios, los anteriores eran suyos pero gestionados al parecer por otra empresa) y toda la configuración de los 5 dominios que renové se fue a freir espárragos. El servicio de atención al cliente es eso, de atención, porque te atienden y nada más. No han movido un dedo por solucionar un problema y todavía estoy esperando que pidan disculpas por haber tirado 5 de mis dominios y dejar de ofrecer el servicio que prometen. He tenido que cambiar los nameservers de los dominios afectados a Zoneedit, otro servicio fantástico que utilizo hace años y del que me puedo fiar, pero todo el episodio es realmente lamentable. Si tienes dominios con Registerfly ten cuidado con las renovaciones. Si no los tienes sé cauteloso, reconozco que yo no había tenido muchos problemas hasta hace poco pero últimamente van de mal en peor. Y si tienes dominios en otros sitios recomiéndame registrador porque voy a ir transfiriendo todos los dominios a otro sitio y ahora mismo no tengo ni idea de donde.

Actualización: sitios protesta como Registerflies reflejan una situación de desastre generalizado…

Se buscan técnicos

En Accesogroup estamos buscando dos perfiles técnicos: uno de administrador de sistemas Linux y otro de técnico comercial para trabajar en Madrid. Si te interesa inscríbete en Infojobs (nada de dejarme el CV en los comentarios!!!) :)